En detalle:
En HiPP, «ecológico» es sinónimo de estándares de calidad claramente definidos.
HiPP cuenta con más de 125 años de experiencia en la producción de alimentos para bebés. Esta experiencia, acumulada a lo largo de los años, se aplica a la selección de materias primas, al procesamiento y al control de calidad. Como empresa familiar, HiPP sigue estando estrechamente vinculada a esta responsabilidad hasta el día de hoy. Stefan Hipp garantiza personalmente, con su nombre, el cumplimiento de nuestros principios de calidad, un compromiso arraigado en la tradición familiar de la empresa.
Nuestros productos cumplen los requisitos del Reglamento de la UE sobre producción ecológica (UE) 2018/848, que, entre otras cosas, regula el uso de productos fitosanitarios sintéticos y establece normas para la agricultura ecológica.
Sin embargo, más allá del cultivo, el reglamento no regula las condiciones posteriores de los productos ecológicos. Los contaminantes del aire, el suelo o las zonas vecinas pueden afectar a las frutas, las verduras o los cereales.
Las disposiciones legales del Reglamento (UE) n.º 609/2013 permiten niveles mínimos de residuos. Analizamos nuestras materias primas en el marco de un sistema interno de gestión de la calidad basado en procedimientos analíticos de varias etapas y en tecnología de análisis moderna. Sobre esta base, definimos nuestros propios criterios de análisis para garantizar que las materias primas utilizadas cumplan los requisitos para la alimentación infantil.
Solo las materias primas que superan estas pruebas se procesan y llevan el sello ecológico de HiPP.
De este modo, garantizamos una composición constante basada en procesos transparentes y pasos de análisis claramente definidos.
Para nosotros, «lo mejor de la naturaleza» significa utilizar materias primas ecológicas producidas de acuerdo con los requisitos legales del Reglamento de la UE sobre agricultura ecológica y sometidas a inspecciones independientes.
«Lo mejor para la naturaleza» no describe un beneficio medioambiental general, sino que se refiere únicamente a las ventajas de la agricultura ecológica. Al evitar el uso de pesticidas químicos sintéticos y fertilizantes artificiales, se reducen los impactos negativos sobre el suelo, el agua y el aire, lo que significa que, en consecuencia, la naturaleza se ve menos afectada. El impacto medioambiental real de un producto también depende de factores adicionales, como el transporte, el procesamiento y el envasado.
Como empresa familiar con décadas de experiencia en el sector ecológico, damos gran importancia a la toma de decisiones responsables. Nuestras acciones se rigen por normas ecológicas legales claramente definidas y por directrices internas de calidad, que revisamos de forma continua. Nuestro objetivo es fabricar productos que sean una opción fiable para las familias.

